Por Fernando
Pereira
La reciente muerte de un familiar a consecuencia del
cuadro respiratorio resultante por el efecto de fumar desde su juventud te hace
sentir impotente ante una especie de pantano de arenas movedizas que se va tragando
a la gente.
Padecer las enfermedades asociadas constituye un drama
en cualquier país del mundo; pero en el nuestro se ve aumentado por las
dificultades para conseguir las medicinas, los altos costos de cualquier
tratamiento y la pesadilla de padecer un apagón de horas con un enfermo que
necesita estar conectado las 24 horas a un concentrador de oxígeno que funciona
con electricidad.
El enfermo transita un vía crucis y toda la familia
con él. Solo quedan deudas y un gran duelo que procesar en todos los allegados.
Es inevitable que sientas la obligación de decirle a quienes fuman a qué se
exponen; ¿no lo saben? Sabemos que sí (enfisema, epoc, cáncer de pulmón); pero
la adicción es más fuerte.
De ahí que el mayor esfuerzo debe concentrarse en la
prevención del inicio del consumo en la niñez y adolescencia para que se
adquiera el hábito tabáquico.
En el marco del Día Mundial sin Tabaco (31-05-19), el ministro
del Poder Popular para la Salud, Dr. Carlos Alvarado, aseguró que Venezuela,
tiene la tasa más baja de fumadores jóvenes a nivel latinoamericano, esto
gracias a múltiples campañas que lleva acabo el Gobierno Bolivariano en materia
de salud. Menciona la prohibición de publicidad en radio, tv, impresos, vallas
y los altos impuestos para la venta.
Añado yo que la crisis económica también hace lo suyo
influenciando las decisiones de la gente. Hacemos votos porque los datos
aportados por el ministerio sean ciertos y que se pueda mantener la tendencia
para bien de miles de compatriotas, sus familias y la salud pública.
“Vamos a vapear”
Cada vez con más frecuencia en reuniones de colegios los padres de
adolescentes preguntan sobre este relativamente reciente fenómeno.
Hillary Gordon lo define con precisión: “Vapear es inhalar el
vapor creado por un cigarrillo electrónico u otro dispositivo para vapear. Los
cigarrillos electrónicos son dispositivos a pilas para fumar. Tienen cartuchos
llenos de un líquido que suele contener nicotina, saborizantes y sustancias
químicas. El líquido se calienta y se convierte en un vapor, que la persona
inhala. Por eso, el uso de los cigarrillos electrónicos recibe el nombre de
"vapeo".”
El que se ofrezca un saborizante
con sabor a chicle está dirigido especialmente a captar el público infanto
juvenil. Algunos adolescentes utilizan una versión llamada juul que es como un
pen drive, que se puede cargar en un puerto USB de la computadora y que emite
menor cantidad de vapor, similar a la de un cigarrillo, por lo que es menos
llamativo en la casa, colegio y puede pasar inadvertido.
En todo el mundo se debate
sobre el impacto de los cigarrillos electrónicos. Deberán pasar años para
evaluar los efectos de los mismos en sus usuarios; pero las sociedades médicas
y ministerios de salud de varios países de nuestra región advierten sobre los
efectos: consecuencias adictivas de la nicotina, inflamación e irritación de
los pulmones y tejidos causada por el vapor, daño por inhalación de sustancias
químicas, un costo económico cada vez mayor y se constituye en puerta de
entrada a que los adolescentes adquieran el hábito de fumar.
Son muchos los riesgos y
peligros por lo que tenga la forma de juul, vapeador, pipa de agua o cualquier
otro, debemos prevenir la iniciación temprana y consumo en nuestros niños y
adolescentes porque constituyen vapores nada inocuos. A riesgo de sonar
trillado, la mejor contribución el propio ejemplo que los adultos
significativos podamos ofrecer.
Publicado en Efecto Cocuyo

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