Notitarde.- Los adultos tienen pensamientos y comportamientos distintos ante cualquier acontecimiento. En el caso de los niños es igual. Pero ¿cómo los padres pueden reconocer si su hijo está estresado por alguna situación?
La pérdida de apetito, miedo al momento de dormir, los juegos que practican y hasta la forma de comunicarse. Además de los trazos de los dibujos, por medio de los cuales pueden proyectar sus emociones, son unas de las alarmas que les permitirán a los papás detectar que los infantes sufren de stress.
El coordinador general del Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap), Fernando Pereira, explicó que estos cambios en las conductas demuestran que de alguna manera el niño se siente afectado por algo.
Los comportamientos de los infantes pueden variar de acuerdo a su edad y a su temperamento. A diferencia de los niños de diez años en adelante que expresan, en ocasiones, su incomodidad por alguna circunstancia, los más pequeños son lo contrario.
Pereira advirtió que los éstos tienden a manifestar sus sentimientos a través de actitudes poco habituales en ellos, como cuando contemplan una ventana fijamente, asumen otra postura corporal o simplemente se aíslan en la tecnología. Para este educador los infantes son como una esponjita que absorbe lo negativo y lo positivo de lo que sucede en su entorno.
Entornos Conflictivos
Si la relación de papá y mamá es violenta o la comunidad donde habita también presenta características agresivas, el pequeño se verá reflejado en los conflictos que se registren. “Ellos siempre están atentos al contexto que los rodea”, sentenció Fernando Pereira.
A esto se suman los videojuegos que promueven los conflictos y el irrespeto hacia los adultos, donde el niño asumirá que este tipo de conductas son normales.
Recomendaciones
Para tratar de brindar un ambiente más adecuado, el también especialista en derechos de los niños recomendó a los padres hacerles sentir que están con ellos, para así darles seguridad.
Establecer una tregua en la casa al momento de reunirse en familia para comer, compartir o simplemente para dormir, y no abordar temas, como la situación del país, forman parte de las propuestas.
Además de cumplir con la rutina de llevarlos a la escuela y a sus actividades extracurriculares, para que no sientan que están excluidos y estimularlos a realizar sus asignaciones en casa.
En el caso de los niños que buscan respuestas a sus interrogantes, Fernando Pereira exhortó responderles de acuerdo a su edad, con información concisa y lo menos detallada posible. “No podemos decirles mentiras porque luego se enterarán por otros medios de lo que en verdad sucede y le quedará la idea que las palabras de sus padres no son fiables”.
También aconsejó que antes de suministrarles datos sobre algo, les tiene que preguntar a sus hijos primero: ¿por qué quieren saber sobre eso? ¿Qué les han dicho al respecto? Esto les permitirá a los padres saber qué los motiva a indagar sobre ciertos temas.
Redes: @fernandopereiraverano y @cecodap
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