En el último mes me han contactado tres familias, de distintos estados del país, para plantear la situación de sus hijos recién graduados de bachilleres. No quieren estudiar aquí, solo se plantean la opción de hacerlo en otro país; pero las familias no cuentan con los recursos y dependen de la tramitación de una beca que no es algo sencillo. El ingreso a las universidades no ha sido tema fácil para resolver en la adolescencia; pero esta realidad se ha complejizado para los adolescentes de la generación de la emergencia humanitaria. Muchos adolescentes han perdido el interés por estudiar. No le ven sentido a hacerlo para ejercer una profesión sin mercado de trabajo o para morir de mengua como los profesores, enfermeras, médicos que ven a su alrededor. Un amplio grupo de ellos deben, a la brevedad, buscar los medios para sobrevivir. Otros se niegan a incorporarse a las universidades nacionales que están en cuidados intensivos. La Encuesta del Observatorio de Universidades sobre...
Un espacio para promover la reflexión, participación y propuestas en el ejercicio de la ciudadanía FERNANDO PEREIRA VERANO | @FERNANPEREIRAV