Por Fernando Pereira
Unas
semanas atrás tuvimos la posibilidad de entrevistarnos en Madrid con Lucia
Lozoviz responsable de Políticas de Infancia y Participación Local de Unicef
España. Nos relataba experiencias exitosas de consulta a niños y adolescentes
antes de tomar decisiones políticas locales en materia de educación,
recreación, ambiente. Mientras refrescaba las notas de la reunión me llegó el reciente
comunicado de la Red por los Derechos del Niño, Niña y Adolescentes:
“En
voz alta y muy firme, la Red se ve en la obligación de expresar su profunda
indignación y su más enérgica condena ante la actuación desproporcionada,
violenta y con intención de hacer daño de los cuerpos policiales en Venezuela y
en este caso específico, de los funcionarios de la Policía de Táchira quienes
dispararon al rostro de Rufo Antonio Chacón Parada, un adolescente que
participaba junto a su familia en una manifestación pacífica. Las consecuencias
de este hecho son muy graves, Rufo perdió su visión y tiene el rostro
desfigurado. Las evaluaciones posteriores indicarán qué otros daños a su salud
e integridad personal resultan del hecho.”
Alcaldes
reunidos con adolescentes para coordinar la recopilación de datos, monitoreo en
la calidad de servicios públicos, evaluación de programas y servicios locales.
Nos vinieron a la cabeza tantas experiencias realizadas en el país en la década
de los 90 y comienzos de los 2000. Tantas propuestas de lo que se debe y puede
hacer; hasta que la dura realidad nos enfrenta a la cara ensangrentada de un
adolescente que es agredido a mansalva por participar.
“Un
crimen en flagrancia cometido por estos funcionarios, quienes acudieron armados
a una protesta pacífica y omitiendo las normativas de actuación policial sobre
uso progresivo y diferenciado de la fuerza, incumplieron su deber prioritario
de persuadir de manera no violenta a los manifestantes y de extremar las
precauciones cuando la actuación policial está dirigida a niños, niñas y
adolescentes.”
Lucía
nos decía en que la participación de niños y adolescentes debe ser respetuosa,
transparente, voluntaria, relevante, inclusiva, amigable. Insistía en que la
participación debe ser protectora, segura y sensible a los riesgos; se deben
tomar todas las medidas para minimizar cualquier tipo de riesgo de abuso o
explotación o cualquier otro efecto negativo.
“Protestar
pacíficamente para exigir derechos no constituye delito, y los cuerpos
policiales no tienen potestad para reprimir, sancionar o castigar a los
ciudadanos por ejercer su derecho a la libre manifestación de sus peticiones y
demandas. Sin embargo, con preocupación la REDHNNA observa que una actuación
violenta y desmedida, por parte de las fuerzas policiales y militares del país,
dirigida a reprimir las manifestaciones pacíficas, se ha ido instalando de
forma sistematizada en estos cuerpos de seguridad del Estado.”
Rufo
nació y creció con una generación a la que se le insistió en que tenían
derechos humanos, que los niños y adolescentes son sujetos de derechos como lo
contempla la LOPNNA. No se le dijo que ejercer esos derechos puede ser
peligroso.
“El
Director de la Policía de Táchira ha afirmado que este caso se trata de un
hecho aislado, al parecer refiriendo que es un caso particular de actuación
irregular de determinados individuos. No obstante, las denuncias y casos
conocidos por organizaciones de DDHH y distintos medios de comunicación dejan
en evidencia las constantes prácticas y actuaciones contrarias a la Ley que
califican como actuaciones extrajudiciales, uso arbitrario y discrecional de la
fuerza y claramente, violaciones de derechos humanos. En los últimos datos
disponibles en el monitoreo de violaciones del derecho a la vida de niños,
niñas y adolescentes, se constata el insólito incremento en un 266% de las
llamadas “muertes por resistencia a la autoridad” de niños, niñas y
adolescentes. Del 2015 a la fecha, 39 menores de edad han sido asesinados por
fuerzas de seguridad, en contexto de manifestaciones ciudadanas.”
Kluivert,
Brayan, Luis Guillermo, Carlos, Albert, Daniela, Armando, Yeison, Jean Luis, José Francisco, Adrián, como las cuentas de un
rosario nos recuerdan que no son casos aislados. Que en otros países son
recibidos por alcaldes y documentan sus propuestas. Aquí les costó la vida
tratar de hacerse escuchar.
Publicado en Efecto Cocuyo

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