Imposible olvidar la película con ese título de Milos Forman. Un clásico que marcó nuestra adolescencia con la magistral interpretación de Jack Nicholson. En este caso me voy a referir a una situación de nuestros días.
Daniela Alejandra tiene 13 años y el relato a continuación corresponde a sus padres:
“Nuestra familia está residenciada en Londres, Reino Unido desde hace más de 10 años. Nuestra hija Daniela nació en Venezuela, pero cuando cambiamos de residencia ella tenía 4 años de edad y no tenía la edad legal correspondiente para obtener su cédula de identidadcomo documento de identificación. Salió del país con su pasaporte debidamente tramitado.
El 29 de noviembre de 2017 viajamos a Venezuela para visitar a nuestras familias y por la celebración de navidad. Nuestra hija Daniela llega al país el 13 de diciembre por compromisos con sus actividades escolares en Londres.
Nosotros como padres, después de un difícil trámite y diversos obstáculos para obtener la cita ante el SAIME, logramos tramitar la renovación de nuestros pasaportes. Sin embargo, no se logró la renovación del pasaporte de nuestra hija Daniela porque no tiene cédula de identidad.
Nuestro viaje de regreso a Londres estaba programa para el 13 de enero de 2018 y tuvo que ser suspendido y reprogramado porque no logramos tener respuesta del SAIME.
La respuesta era que no había sistema de huella dactilar a nivel nacional y no recibían papeles en ningún lado.
Desde los primeros días del mes de enero de 2018 empezamos a hacer trámites para la cédula de nuestra hija Daniela recorriendo toda Caracas y hasta haciendo llamadas a otros estados dispuestos a viajar solo con el fin de obtener el documento de identidad de nuestra hija. La respuesta era que no había sistema de huella dactilar a nivel nacional y no recibían papeles en ningún lado.
Comenzó nuestra desesperación contando los días y empezamos a buscar todo tipo de ayuda; siempre la respuesta fue: “no hay sistema de verificación de huella dactilar” Los días pasaron con angustia. Mientras tanto mi esposo sufrió una diverticulitis a causa del stress lo cual amerita una operación de emergencia que se debe realizar en Londres.
No obtuvimos ninguna respuesta del SAIME para obtener la cédula de identidad de nuestra hija. Razón por la cual el 27 de enero debimos reprogramar la fecha de los pasajes aéreos quedando como fecha de regreso a Londres el 3 de marzo dejando un lapso de un mes para hacer trámites. Cada cambio de pasaje implica el pago de una penalidad y ya no tenemos los recursos para otra modificación en el itinerario.
El 31 de enero de 2018 conseguimos reseñar a mi hija en la Oficina de SAIME en Plaza Caracas. Sin embargo, todo quedó igual porque aún no había sistema.
El 31 de enero de 2018 conseguimos reseñar a mi hija en la Oficina de SAIME en Plaza Caracas. Sin embargo, todo quedó igual porque aún no había sistema. Solo le tomaron datos, pero sin el chequeo de huella dactilar no entra en sistema o sea no tiene número.
Como padres hemos ido a muchas oficinas públicas buscando ayuda (Palacio de Justicia, oficinas del SAIME, prefecturas).
Cuando nos enteramos de que sí estaban entregando cédulas en otras sedes del SAIME fuimos a Plaza Caracas donde pasamos el día entero solo para que me dijeran siempre: “aquí no hay sistema.”
Al día de hoy ningún personal del SAIME nos ha querido atender y ayudarnos a resolver el problema. Mi hija ha sufrido dolores estomacales y pérdida de cabello. Ella está muy afectada porque se quiere regresar a su casa y aquí se encuentra presa sin poder salir”.
Paria en tu propio país.
Este insólito hecho constituye una violación flagrante al derecho a obtener documentos públicos que comprueben su identidad
Este insólito hecho constituye una violación flagrante al derecho a obtener documentos públicos que comprueben su identidad (Artículos 56 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) y 22 de la Ley Orgánica para la Protección de los Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA)) y al libre tránsito (Artículos 50 CRBV y 39 LOPNNA).
Es por ello que desde Cecodap solicitamos un amparo constitucional para que el SAIME emita la cédula de identidad y pasaporte de manera inmediata.
Es sabido que otros niños y adolescentes venezolanos que han migrado a otros países no pueden renovar sus pasaportes por carecer de la cédula identidad. Se encuentran confinados en otros países salvo que tengan el pasaporte de otra nacionalidad que les permita viajar.
En la película, Nicholson inspira a otros pacientes para que se rebelen contra la dictadura de la jefa de enfermeras. Esperemos que los tribunales de protección a los derechos de niños y adolescentes permitan que Daniela y su familia no sigan atrapados sin salida.
Foto: El Pitazo.
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