Mantener a los niños y adolescentes alejados de situaciones de riesgo, el consumo de sustancias, el castigo físico , maltrato, abuso sexual , accidentes en el hogar durante el más prolongado período de asueto escolar de este año, constituye todo un reto para las familias; pero a ello debemos añadir un contexto país bien particular y complejo para mantener la salud mental. La falta de creatividad o alternativas para la recreación puede hacer que nuestros hijos queden atrapados por las pantallas de los dispositivos intoxicándose de contenidos que pueden generar confusión, ansiedad o explícitamente ser contenidos violentos o sexuales no aptos para su edad e inconvenientes para su salud emocional. A veces, las familias sienten un alivio al ver que sus hijos se “quedan tranquilos” cuando no se despegan de las seductoras pantallas y olvidamos que el contenido que ven, escuchan y comparten puede confundirlos, alterarlos, llenarlos de tensión y que se ...
Estos días son complejos para cualquier persona; incluso para los adultos más equilibrados. Hay sobradas razones para ser sobrepasados por las circunstancias y pensamientos. Los niños y adolescentes también padecen los cambios y amenazas en el entorno. Además estamos en un período vacacional, están más tiempo en las casas y puede ser que se haya suspendido el plan recreacional previsto. Debemos estar atentos a sus señales , su forma de reaccionar varía. Va a depender de cada niño y va desde mostrarse callado, pasivo, asumir comportamientos hostiles, temeroso, problemas para dormir, pesadillas, querer estar aferrados a nosotros, presentar trastornos físicos (alergias, síntomas respiratorios, digestivos). Pueden incluso experimentar conductas ya superadas como hacerse pipí en la cama, chupar dedo, entre otras. Es por ello que es vital: Validar sus emociones . Deben saber que en una situación así es normal sentirse tristes, preocupados, inquietos e incluso ab...