Ismenia era una aguerrida y apasionada dirigente sindical. Coordinaba la escuela de formación de cuadros de un sindicato alternativo. El cuestionamiento a los modelos verticales era el pan nuestro de su narrativa y metodología de trabajo. Era profesora en la universidad donde estudiábamos Educación comenzando los 80´s y una noche nos reunimos en su casa para discutir uno de los proyectos en el que estábamos involucrados. Su hijo adolescente nos interrumpió: —Voy donde Mario a terminar un trabajo para el liceo mañana. —¡¿Tú no has visto qué hora es?! —replicó la madre con una voz de trueno. —Claro que sí, no te enrolles, eso lo hacemos rápido. —No señor, usted tuvo toda la tarde para hacer ese trabajo y estas no son horas. —Es que toda la tarde estuve preparando… Ismenia lo interrumpió. —Ese cuento ya lo he escuchado antes. ¡Se va para su cuarto inmediatamente! —¿No vivimos en una democracia? —soltó desafiante el adolescente. —Democracia, de la puerta para afuera. Dict...
Un espacio para promover la reflexión, participación y propuestas en el ejercicio de la ciudadanía FERNANDO PEREIRA VERANO | @FERNANPEREIRAV